Reseña de la película BAJO LA MISMA LUNA

Reseña de la película La misma luna(Under the Same Moon) 2007 por Lenín Tejada

Dirección:                Patricia Riggen

Producción:             Patricia Riggen, Gerardo Barrera

Guión:                     Ligiah Villalobos

Reparto:                  Adrian Alonso:        Carlitos Reyes

                Kate Del Castillo:    Rosario Reyes

                Eugenio Derbez:      Enrique

                Carmen Salinas:       Doña Carmen

                America Ferrera:      Martha

Premios:                  Película del año en ambos Premios  Juventud y Premios Imagen, otros

 

Miles de inmigrantes indocumentados, incluyendo niños, perforan la frontera de México y los Estados Unidos en búsqueda de una mejor vida para los suyos. Esta recurrente realidad ha sido manifestada en numerosas ocasiones a través del séptimo arte. Una de esas ocasiones es en la película “La Misma Luna (Under the Same Moon)”. Este majestuoso trabajo cinematográfico, dirigido por Patricia Riggen, despierta en el espectador un conjunto de emociones, los cuales hacen que esta producción penetre hasta lo más profundo de los sentidos. La trama de esta película trata de la dificultosa y conmovedora odisea de Carlitos (Adrian Alonso), un hábil niño de 9 años que cruza la frontera de los Estados Unidos ilegalmente en búsqueda de su abnegada madre, Rosario (Kate del Castillo). En un intento desesperado para reunirse con su madre, Carlitos vive por si mismo las vicisitudes de un ilegal sin saber a dónde va.

La situación precaria en México, llevan a Rosario a tomar la difícil decisión de dejar a su pequeño hijo con su abuela y cruzar la frontera ilegalmente. Este sacrificio era con el solo propósito de brindarle a Carlitos una mejor vida desde los Estados Unidos. Pero todo tiene su precio. El sufrimiento de Rosario tanto como de Carlitos se agudizaba más cada domingo a las 10 AM. Desde un teléfono público en Los Ángeles, Rosario llamaba con puntualidad todos los domingos a su hijo, que con fervor, esperaba escuchar la voz de su madre del otro lado de la línea. A pesar de que Carlitos tenía apenas 9 años, el decidió viajar de ilegal, pagándole a dos jóvenes americanos para que lo cruzaran. Los acontecimientos durante el viaje, llevaron al encuentro de Carlitos y Enrique (Eugenio Derbez), un brusco ilegal que al principio le molestaba la presencia del niño, pero que en el transcurso de la película pasa a ser un héroe. La ternura y determinación de Carlitos fueron ablandando el corazón de Enrique, que al final arriesgó su futuro para que Carlitos continuara la búsqueda de su madre. 

Todas  las escenas en este rodaje de 109 minutos están revestidas de emoción, el cual mantiene al espectador atado a la historia. Una de las escenas más emotivas de esta película toma lugar cuando Carlitos está trabajando como ilegal en las plantaciones de tomates. En ese preciso momento, migración realizó una redada, llevándose con ellos los sueños de muchos. Es justamente este acontecimiento que enlaza a Carlitos con Enrique. Otra escena que para muchos es la más emotiva llega al final de la película. Después de buscarse mutuamente sin éxito alguno, y por coincidencia del destino, Carlitos y Rosario se logran ver pero no llegan a juntarse—los dividen una autopista con un tráfico pesado. Se puede entender que para muchos el final deja mucho que desear por qué no se reúnen físicamente. Pero en realidad, esta película para ser única, tenía que romper con el típico “final feliz” en que se acostumbra a ver en el cine. Además, rara vez estas historias se tornan felices fuera de las luces y los escenarios.

Riggen ejecuta con éxito la paralela historia entre el niño y la madre, que a pesar que estaban separados durante toda la película, se puede sentir esa estrecha conexión entre ellos. Usando un dialogo fácil de entender, los personajes, la mayoría mexicanos, lograron transmitir el mensaje de la película a la gran mayoría de la población. La directora también hizo una buena elección al optar por Kate del Castillo como uno de los personajes principales. Kate, una actriz mexicana con una vasta experiencia en la televisión, se sumergió en su personaje, transmitiendo con facilidad los sentimientos que su papel requería. Otro actor principal es el carismático Eugenio Derbez, que se salió de su usual papel de comediante para hacer un papel más dramático. Derbez es uno de los comediantes más influyentes de habla hispana, y este rol sirvió para que el demostrara su versatilidad como actor. Claro, no es justo terminar de hablar de buenos actores sin antes mencionar la excelente actuación de Adrian Alonso. A pesar de su corta edad, este niño lleno de ternura e inteligencia, es el ejemplo perfecto de una persona que nació para actuar. La habilidad y naturalidad con que Alonso domina su exigente papel, hacen de este niño una de las figuras más prometedoras en el cine hispano.  Los iconos de la música grupera “Los Tigres del Norte” hacen presencia en esta película. La aparición de este exitoso grupo que vuelve canciones el dolor de ser ilegal, da una idea de la calidad moral de esta producción. 

Esta película trasciende su propósito. No solo se ve ese lazo intangible del amor de madre e hijo, que luchan contra adversidades para encontrarse. También educa al espectador acerca de la incertidumbre que se vive en los Estados Unidos como ilegal—dándole un tono universal. Los productores de esta película hicieron una labor extraordinaria, demostrando que para hacer buen cine, no se necesitan las extravagancias de Hollywood. Este rodaje, cuyo costo ascendió a millón y medio de dólares, en su primer fin de semana recaudó más de tres millones de dólares en Estados Unidos, convirtiéndose en la película latinoamericana más taquillera de todos los tiempos. Sin duda, en el mundo latino “La Misma Luna” fue todo un éxito. Fue galardonada en varias ocasiones, incluyendo los premios a la mejor película, mejor actor, mejor actriz, actor de reparto y director en los premios Imagen. Como también se llevó el galardón a la película del año en premios Juventud. Ligiah Villalobos ganó el premio Norman Lear al guionista por el guión de esta cinta.

Riggen muestra de una forma clara los prejuicios y diferencias socioeconómicas el cual viven no solo los indocumentados, pero muchos latinos en los Estados Unidos. El amor no sabe de fronteras ni distancia, no mide el peligro y prevalece a través del tiempo—esta es la esencia de esta película. La triste realidad es que para muchos, “La Misma Luna” es un espejo de lo que ha sido sus vidas. Esa constante lucha contra la nostalgia es solo una de las cadenas que arrastran los indocumentados en Estados Unidos. ¿Acaso vale la pena arriesgar el todo por el todo al cruzar la frontera? A juzgar por las estadísticas, miles de indocumentados dirían que sí vale la pena. Son más los que mueren en el intento de cruzar que los le logran llegar, pero esto no los para. Mientras las naciones compartan la misma luna, siempre habrá Rosarios y Carlitos sufriendo las consecuencias de su entorno.

 

 

 

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